Aviso importante
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un médico, dietista o nutricionista. Si tienes obesidad, una enfermedad crónica o tomas medicación, consulta con tu profesional sanitario antes de cambiar tu alimentación.

Índice

  1. Qué son los alimentos ultraprocesados
  2. Cómo identificarlos en la etiqueta
  3. Qué dice la ciencia sobre la relación con la obesidad
  4. Otros efectos sobre la salud
  5. Tabla: ultraprocesado frente a alimento mínimamente procesado
  6. Cómo reducirlos sin complicarte
  7. Preguntas frecuentes
  8. En resumen

Los alimentos ultraprocesados forman parte de la dieta de muchas personas, y su relación con el aumento de peso y con la salud es uno de los temas más estudiados en nutrición en los últimos años. En este artículo te explico qué son, cómo reconocerlos y qué dice la evidencia científica sobre su relación con la obesidad, sin alarmismos y con fuentes verificables.

Qué son los alimentos ultraprocesados

El sistema de clasificación NOVA, desarrollado por investigadores de la Universidad de São Paulo, agrupa los alimentos según el grado de procesamiento industrial. Los ultraprocesados son productos formulados con ingredientes de uso industrial, como jarabes, aceites hidrogenados, aromas, colorantes, emulgentes o potenciadores del sabor, que se elaboran para ser muy apetecibles, duraderos y listos para consumir.

Ejemplos habituales son los refrescos, las galletas industriales, los snacks salados, los cereales azucarados, las pizzas congeladas, los nuggets y muchos productos de bollería envasada.

Cómo identificarlos en la etiqueta

No hace falta memorizar la clasificación. Basta con revisar la lista de ingredientes y fijarte en tres señales:

1. Lista larga: si tiene más de cinco o seis ingredientes, y varios de ellos no los usarías en casa (jarabe de glucosa-fructosa, maltodextrina, aceites hidrogenados, aromas).

2. Ingredientes de uso industrial: emulgentes, espesantes, colorantes, edulcorantes o potenciadores del sabor.

3. Frases de marketing: “sin azúcares añadidos”, “light” o “fit” no garantizan que el producto sea saludable. Mira siempre la lista de ingredientes.

Qué dice la ciencia sobre la relación con la obesidad

La evidencia disponible muestra una asociación consistente entre un mayor consumo de ultraprocesados y un mayor riesgo de sobrepeso y obesidad. Los estudios de cohortes que siguen a personas durante años encuentran que quienes consumen más estos productos tienden a ganar más peso, aunque el dato no demuestra por sí solo una relación de causa y efecto.

Un ensayo clínico publicado en 2019 por investigadores del NIH de Estados Unidos, en el que los participantes comieron dietas con el mismo número de calorías, pero con diferente grado de procesamiento, mostró que quienes seguían la dieta ultraprocesada ingerían más calorías y ganaban más peso que quienes seguían la dieta no procesada. Esto sugiere que el diseño y la textura de estos alimentos pueden favorecer el consumo rápido y excesivo.

Hay varias hipótesis que los expertos estudian: su alta densidad calórica, su bajo contenido en fibra y proteína, la rapidez con que se consumen y su capacidad para estimular la recompensa cerebral. Ninguna explica el fenómeno por completo, pero juntas ayudan a entender por qué resulta tan fácil comer más de lo que se pretende.

Otros efectos sobre la salud

Más allá del peso, el consumo elevado de ultraprocesados se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer, según revisiones de la Organización Mundial de la Salud y de otras instituciones de salud pública. Su alto contenido en sal, azúcares añadidos y grasas saturadas o trans contribuye a estos riesgos.

Si tu objetivo es mejorar tu salud en general, reducir este tipo de alimentos suele tener un beneficio mayor que contar calorías de forma aislada.

Ultraprocesado frente a alimento mínimamente procesado

CaracterísticaUltraprocesadoMínimamente procesado
EjemploGalletas industrialesAvena en copos
IngredientesMuchos, de uso industrialUno o pocos, reconocibles
Fibra y proteínaGeneralmente bajasGeneralmente altas
Velocidad de consumoRápidaMás lenta, con más saciedad
Densidad calóricaAltaModerada

Cómo reducirlos sin complicarte

No hace falta eliminarlos por completo. Estos cambios sencillos suelen ser más sostenibles:

1Sustituye los refrescos por agua con fruta o agua con gas natural.
2Prepara tú mismo una parte de los snacks: frutos secos naturales, palomitas caseras o yogur natural con fruta.
3Compra pan integral de masa madre en lugar de bollería envasada para el desayuno.
4Cocina en casa varias veces por semana, aunque sea algo sencillo como una tortilla con verduras.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un alimento ultraprocesado?

Es un producto formulado industrialmente con ingredientes que no se usan habitualmente en la cocina doméstica, como aromas, emulgentes, colorantes o jarabes. Se clasifica dentro del grupo 4 del sistema NOVA.

¿Los ultraprocesados hacen engordar por sí solos?

Los estudios muestran una asociación con el aumento de peso, pero el resultado depende del conjunto de la dieta, de la actividad física y de la cantidad total de calorías. Ningún alimento aislado explica la obesidad.

¿Son peores los ultraprocesados que el azúcar o la grasa?

No es una comparación que pueda resolverse de forma sencilla. Muchos ultraprocesados combinan azúcar, grasa y sal en niveles altos, y esa combinación es lo que la evidencia asocia con peores resultados.

¿Un producto “light” o “sin azúcar” es un ultraprocesado?

Puede serlo. La clasificación depende de los ingredientes y del grado de procesamiento, no del reclamo de la etiqueta.

¿Puedo comer ultraprocesados de vez en cuando?

Sí. Lo que más pesa es la frecuencia y la cantidad habitual, no un consumo ocasional dentro de una alimentación variada.

¿Qué puedo hacer si no tengo tiempo para cocinar?

Prioriza alimentos mínimamente procesados que se preparen rápido: verduras congeladas sin salsa, legumbres cocidas en bote, huevos, pescado en conserva al natural o frutas y frutos secos.

En resumen

Los alimentos ultraprocesados se asocian con un mayor riesgo de obesidad y de otras enfermedades, y su diseño favorece el consumo rápido y excesivo. Leer la lista de ingredientes y elegir más productos mínimamente procesados es una de las formas más sencillas de mejorar tu alimentación.